23.4.08

Recién Mashacao

Amanesco y escupo los Lunes. Esos días llenos de inicio, que dan pie a constantes quejas, ropas, rutinas y maquinarias pa' cosechar la plata.
La plata es como un rey travesty, de eso que no les alcanzó pa' rematar las costuras de sus trajes brillantes, de leopardo fresco. Esos reye$ bien sabrosos y condimentados, bien washacas y malorientados, en donde el más mínimo intento de violación se vuelve una obsesiva lucha durante el tiempo que qued pa' llegar la mortis.
Después del primer escupo me trago el segundo y no por resignación, más bien porque en ese acto creo defensas contra las fecas de nuestra sociedad desabrigada. La mierda que nos llena de falsa felicidad con la vendita gigante que parcha los problemas, como si la herida fuera superficial, como los jugos light llenos de aspartamo.
Los que aguantan los gargajos en su interior condensan sus ideas, mas nunca se solidifican del todo. Esos de los gargajos aguantados, hablan como pollitos ( o moco) y son de por sí asquerositos o sitas segun su género y por supuesto que no son aceptados en los jardines de la vida.
"hay de todo en los jardines del Señor"
"¡ay mi señor!, ¡que tiene descuidao su hardín!"
Por supuesto que si los Martes son eruptos, flatos, chanchos coshinitos con sabor jenjibre,el Viernes se nos viene ensima con una rutina de otro tipo , de esas que el líquido se elimina como en experiementos que química (que sólo he visto en pelis del HBO o Cinemax) se eleva al cerebro y se une a lo powerranger con humos. Mientras que el cuerpo reacciona con otro cuerpo ya sea lamiendolo, besandolo, tocandolo, penetrandolo, golpeandolo, burlandolo, mirandolo, deseandolo para cualquiera de las anteriores y así lo repite por otros viernes hasta que el crecimiento se detiene.
Los fines de semana se acumulan los escupos, así nos queda para distraernos en la semana con algunas asucenas en el bolsillo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

No sé si seré acertado en decirlo, pues creo que te ataca la rutina, a mi me esta haciendo pedazos, poco a poco, pero lo hace.
En esos escupitajos, que tocan el suelo agradecen su consumación, en cambio aquellos que se internan y son parte de tus ideas, agradecen el estar en profunda desesperación, para despues morir en el siguiente escupitajo, fuerte al rostro de los poderosos. Escupir en su cara es tu arte, porque tenés el arte de escupir tus ideas, más cuando van dirigidas a aquellos, hermosa mujer.
Tato