8.5.14

Besos

Cada boca besada
es un mundo abierto

De cuerpos atomizados
abrigados y solitarios
cargados con mochilas
ropas y sebo
o cremita
recién bañados o sucios
siempre tienen abrigo

Cuerpos que tienden
a planificar todo
su trabajo
estudios
sus salidas al bar
caminar
a sus talleres
sus cosas
sus amigos
su tiempo
su espacio
y siempre
abrigados

Cuando las bocas se besan
arde el interior
comparten las lenguas
guardadas en su cueva
se mojan
se hacen cariños de calor
calorsón
calorcito
y eso
rompe con sus tiempos

Cuando las bocas se besan
suceden imprevistos
no se sabe en qué puede terminar

Siempre está la bella posibilidad
del desnudo
desabrigdados
sin planificación
envueltos en cariños salvajes
los cuerpos se vuelven indómitos
muestran su interior
hacia el otro interior
sudan
se ríen
gozan
y luego, tal vez
quisieran dormir
o salir
a jugar

ya liberados.

8.4.14

Paco


El podría no haber sido paco.

Desde la sala de espera observo su cara.

Sus ojos negros
escuchan atentos al denunciante,
que se explaya latero
en su relato.

Miro más su cara.

Lo imagino no paco
sin ese horroroso corte de pelo.

Bien podría ser un mohicano
tal vez se podría dejar crecer la barba, el bigote
usaría una polera desguallangá y zapatillas de calle.

Voy logrando componer a ese cabo joven y imberbe.

Ya casi lo veo estudiando
y discutiendo de marxismo leninismo
en los pastos
tomando y fumando
con los compas.

Bien podría haberme atendido de garzón en un bar
o  haber sido ciclista por sus enormes y flacas piernas.

Voy lograndolo, 
al punto omito su camisa verdecita
con hombreras marcadas por la insignia
 de tan desprestigiada institución represiva
...pero no.

Sus labios
de aparente neutralidad humana, 
acaban de expresar una fatal mueca de asco.

Se le sale al pobre, sí.

Fue involuntario.

La servidumbre
e ideología cívico militar
están insertas
en lo más profundo de su ser.

Vuelvo a mirarlo y me entra la duda
de si queda alguna posibilidad
que bote su carabina,
que salga a la calle
a protestar con nosotros.




27.11.13

Semillas voladoras



La lechuga crece hoja por hoja
A veces me descuido
y olvido comerla
la dejo ahí quietecita
y ella sigue creciendo
y florece
Luego me sigo olvidando
de ella
y sus hojas se estiran
y su tallo igual
sus flores
hacia el cielo
ya secas están
Amarilla la planta
la vuelvo a recordar
la saco de raíz
que sueltas
se dejan sacar
Las florcitas las guardo
siempre se guardan
y adentro
de la flor
hay semillas negras
son negras con forma almendrada
para enterrarse
en la tierra
Lo más hermoso
es que los pétalos de esa flor
son
alas
para cada semilla.
son semillas voladoras
que recorrerán el mundo
haciendo crecer
nuevas lechugas.
con muchas
hojas.

10.11.13

Destensando el bastidor



Vamos
Abracémosnos un ratito
Lo suficiente
como para despojarse

Despojarse del imperio del tiempo sin razón
del cronograma sumiso
que todos y todas repetimos
cada día,
con aliños de diferencia

Despojémosnos de las ropas
las poleras, los calzones,
calzoncillos, polerones

Ya no hay nada que ocultar,
que aparentar

Déjame olerte, por un momento,
saber cómo estás,
ayudarte en lo que necesites,
haciendo lo que queremos

Y ven
abrázame un ratito
bésame
y cabalguemos
hasta el amanecer
hasta encontrarnos
en el punto más negado
y deseado

Miraré los cien
e infinitos
lunares
que ocultan
tus misterios

Tratarás
de mirar
entre las sábanas
para descifrar el misterio
que se oculta bajo ellas

Diez micros
dejaste pasar
para encontrar las lenguas
y sentirlas
hasta el final

Un encuentro rápido
mas no efímero
sin trama
ni descenlace
es el puro fluir de la historia
con diferencias
que se atraen

Dos mundos
que se observan
manteniendo
la prudente distancia
que requiere el mirar

Quién sabe qué queremos
qué deseamos

Probablemente
convenga atenerse
a sentir cálidos
el flujo monumental
sin mayores cuestionamientos

Quién sabe

6.10.13

De cantos y poesías



No supe qué decir.
Absorta en la contemplación suave del flujo escénico
semionírico,
como susurro
de nochecita,
así, sin voz.

Tu piel dispuesta
a un cariño libre
e improvisado
salvaje,
indómito.

Colchón sin resorte
ni estructura,
apañe del placer
en la cabalgata ondulante
que nos mantiene vivos
que nos mantiene vivas.

Guardo la cosquillita
que mantuve dentro
de nosotros
para ver
si el colchón
vuelve a cantar.

21.8.13

Ausencia de bichos signicos


Alguna vez me incorporé
en  mundos de bichos
raros.

Cómodamente eran refugio de intenciones incomprendidas,
confusas
que derivan en el contagio bichar
cual enfermedad conspirativa, propia de este siglo.

Momento pasado,
digno de haber fotografiado.

Tan ausente fue la señal
que ni rastro material queda de ello.

Hoy se reparte en algunos lugares,
dando señales difusas
hacia todas las direcciones
im
posibles.

Lo recuerdo con un silencio represivo,
que es imposible olvidar
por exceso de ausencia
y exceso
de deseo
de presencia.

Fue un pasar,
obligada a ser pasajera
en ese afán ridículo
de querer tomar el control del tren.